lunes, 6 de junio de 2011

Documental de Angélica Zambrano 23 Horas Muerta

EL SEGUNDO NIVEL DE FE

Hemos visto anteriormente lo que es el Primer Nivel de Fe en el cristiano. También sabemos que este nivel de fe es necesario para recibir la salvación y al Espíritu Santo. En este nivel de fe es muy probable que cuando se cometan pecados el cristiano ni de de cuenta porque no puede aun escuchar el gemir del Espíritu Santo. Eso es cuando un bebe recién nacido o de pocos meses de edad no se da cuenta del peligro de las cosas y puede cometer cualquier imprudencia, los padres pueden sentirse culpables por no haber evitado el accidente porque el niño no se da cuenta. Lo mismo sucede cuando un cristiano comete pecados. En este caso se le debe aconsejar de acuerdo a la Palabra de Dios. Esto es muy frecuente cuando hay nuevos convertidos en una iglesia. Ellos aun viven con las cosas del mundo y sus malas costumbres. Sin embargo, en el segundo nivel de fe ya el cristiano tiene conocimiento de la Palabra y ya tiene que al menos haber hecho una escuela dominical o haber hecho algunos rudimentos de la fe. Es en este nivel de fe que puede percibir cuando el Espíritu Santo gime cada vez que peca y se siente culpable.

La diferencia entre el primer nivel de fe y el segundo es que en éste nivel ya se debe tratar de vivir por la Palabra de Dios. Es en este nivel en donde la personalidad del creyente se encuentra en conflicto con lo que dice la Palabra de Dios. Muchas veces le va a costar al cristiano despojarse de algunas malas costumbres o del pecado. Por ejemplo si el cristiano ha tenido algún vicio antes de llegar a convertirse. También el nuevo creyente va a tratar de hacer las cosas solamente por obligación y no por amor a Dios en Col. 3:23 dice: todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres. En el caso de los diezmos muchos lo hacen por obligación o para agradar al pastor de la iglesia, sin embargo la Palabra dice: “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre”. 2Cor 2:7. Y así hay muchas cosas en las cuales el creyente tiene que luchar para poder vencer poco a poco lo que su conciencia le dicta. Sin embargo, en este nivel todavía se encuentra en el nivel de aprendizaje y cuando vaya venciendo una a una sus dificultades entonces podrá pasar al tercer nivel de fe. Cuando el creyente se va dando cuenta poco a poco de lo que es bueno y lo que es malo entonces el Espíritu Santo viene a ayudar a la persona llenando su corazón con la verdad a fin de que pueda crecer espiritualmente y la semilla de vida comience a retoñar. Cuanto el cristiano se vaya nutriendo de la Palabra que es el agua y espíritu y vaya cultivando su corazón con la verdad que es la luz de la Palabra entonces vendrá a crecer espiritualmente hasta convertirse en un hombre de espíritu y espíritu completo. Es allí entonces que el hombre y la mujer que comienzan a cultivar su corazón comienzan a diezmar con gozo, participan de las actividades de la iglesia con entusiasmo y energía porque están llenos del Espíritu Santo. Sin embargo la meta es seguir creciendo, el hecho de estar en un nivel 2 no quiere decir que ya se ha completado con el proceso de crecimiento en la fe. Hoy se ve mucho esta clase de cristianos en las iglesias. Algunos llegan a estar por años en ese estado. Hay veces que surgen comentarios y chismes de que un hermano tal se enojó porque no le gustó lo que se acordó en una junta directiva o porque alguien le hizo una broma. Puede que exteriormente no exprese su enojo pero en el interior siente celos, frustración y se excusa diciendo que su carácter es así. Pues si no trata de corregir esa área de su vida nunca va a poder llegar al siguiente nivel de fe.

Ya que se está hablando de poner en práctica la Palabra de Dios, eso es muy distinto a tener un conocimiento grande de la Biblia. En las iglesias hay muchos hermanos que saben muchos versículos, citas bíblicas e incluso pueden ser maestros de escuelas bíblicas pero que lamentablemente sus vidas no viven conforme a la Palabra de Dios. Entonces hay bastantes cristianos fríos y mediocres. En mis pasados años pude asistir a una Iglesia en donde se predicaba la Palabra y se daban buenos mensajes pero lamentablemente había fumadores, homosexuales, lesbianas de la mano, etc. El no sólo hecho de haber aceptado a Cristo no significa que ya se sea salvo del todo. ¿Dónde está entonces el crecimiento espiritual? Es por eso que hay iglesias en el mundo que están aceptando ministros homosexuales en el seno de sus iglesias para satisfacer la demanda de todos esos cristianos mediocres. “Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. 13 Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; 14 pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.” Hebreos 5:12-14.

Querido pastor, misionero líder o cualquiera que tenga el llamado para el ministerio. ¿Se ha evaluado últimamente en dónde se encuentra en cuanto a su nivel de fe? El nivel de fe de sus miembros depende mucho del nivel de fe que Ud. tenga. Según la ley espiritual lo que UD. siembre eso también cosechará. Trate por lo menos de escalar al tercer nivel de fe. Ud. no podrá enseñar a nadie que se encuentre en 3er o 4to nivel si está en el segundo porque no tiene lógica. Es como en el caso de alguien que tiene un bachiller universitario no puede enseñar a alguien con un doctorado en una carrera universitaria. Lo más probable es que el miembro que se encuentra en el 3er nivel se le vaya a otra iglesia. Espero que la próxima vez Ud. se encuentre con una iglesia bendecida con miembros espirituales.

En el amor del Señor,

Rev. Carlos Leon
Washington Manmin Church.
Basado en “La Medida de Fe”
Rev. Dr. Jaerock Lee.

viernes, 3 de junio de 2011

DAVID DIAMOND - TSUNAMI DE JAPON y GUERRA EN LIBIA (Profecía)

Rev. Jaerock Lee - La semilla de vida 1

EL PRIMER NIVEL DE FE

El Primer Nivel de Fe

“ Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.”(Romanos 12:3)

Hasta ahora les he hablado, en mis mensajes anteriores, acerca de la fe carnal y la fe espiritual, como también de la forma de obtener la fe espiritual. Hemos visto también que la fe carnal es una fe objetiva y que no lleva frutos, mientras que la fe espiritual es la que agrada a Dios porque es viva y lleva fruto. La forma de obtenerla es mediante la lectura de la Biblia y viviendo conforme a la Palabra de Dios. La fe espiritual tiene varios niveles que permiten que el cristiano se desarrolle como un ser espiritual hasta llegar a vivir gobernado por el espíritu.

En este momento les estaré compartiendo acerca de los distintos niveles de fe comenzando por el primero que es el nivel para obtener la salvación y recibir el Espíritu Santo.

Cuando en nuestros países latinoamericanos se hacen las llamadas “campañas” en las iglesias evangélicas, toda la congregación invierte bastante esfuerzo con el objeto de hacer un buen programa que pueda agradar a los invitados que en su mayoría son los no creyentes. Se hacen esfuerzos por invitar a las almas perdidas con el fin de que puedan venir a los pies del Señor. Tras el llamado del predicador esa alma se convierte en cristiano y llega a ser una nueva criatura en Cristo. Pero sin embargo muchas iglesias piensan que por haber hecho una decisión por Cristo ya la vida eterna está 100% asegurada. Muchas veces las personas pasan por miedo al altar y luego nunca más se les vuelve a ver en la iglesia. Pero según la iglesia hubo 30 convertidos en la campaña pero… ¿están viniendo los 30 a la iglesia?

El otro caso es cuando la iglesia se encuentra llena de gente que permanece sentada por muchos años en las bancas y no llegan a tener ningún cargo en ella. Otras personas vienen de vez en cuando, o por ejemplo, el marido o la esposa viene solo a la iglesia y cuando se le pregunta por su pareja simplemente dice que no pudo venir por un dolor de cabeza. O hay por allí otro u otra que simplemente va a la iglesia con el fin de buscar pareja. Tampoco no falta el hermano o hermana que siempre tiene un carácter conflictivo y nos preguntamos ¿Por qué será? Ante tal situación diversa muchos pastores no saben qué hacer para poder agradar a la congregación. Vemos entonces que si alguien ha recibido a Cristo eso no significa que sea el final del camino sino que el espíritu de la persona ha nacido de nuevo por fe y a partir de ese momento la persona tiene que comenzar a crecer en la fe.

Es así que si nos ponemos a analizar podemos llegar a la conclusión de que el primer nivel de fe es para recibir el Espíritu Santo. En Hechos 19:2 el apóstol Pablo hace la pregunta a los discípulos si habían recibido al Espíritu Santo cuando habían creído en el Señor y ellos le contestaron que no. Que solamente habían recibido el bautismo de Juan. Entonces Pablo les impuso las manos y el Espíritu Santo descendió sobre ellos. Queda claro entonces que es necesario recibir el Espíritu Santo para ser hijo de Dios. Una de las cosas que se debe de hacer es escuchar las Buenas Nuevas de Jesucristo. Romanos 10:17 cita, “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” Es decir que llegamos a creer en Jesucristo cuando llegamos a saber quién es él y por qué es nuestro salvador. Jesús era el único calificado para asumir el rol de Salvador de la humanidad ya que toda la humanidad se encontraba bajo pena de muerte. Primeramente tenía que ser un pariente cercano del hombre, en segundo lugar no tenía que ser descendiente de Adán, tercero, tenía que tener autoridad para derrotar al enemigo y cuarto debería de tener amor. Este proceso se encuentra bien detallado en la serie de predicas del Mensaje de la Cruz por el Rev. Jaerock Lee. No quisiera tratarlo en profundidad para no salir del tema.

Debido a que Jesús no tenía pecado alguno entonces al aplicar la ley espiritual de que la paga del pecado es la muerte, entonces aplica la vida eterna en este caso. Dios supo mantener esta opción en secreto durante siglos para poder llevar a cabo el plan de salvación. Es así que todo aquel que acepta a Jesucristo como su salvador, se arrepiente de sus pecados puede ser salvo por el sacrificio de la cruz. Es a partir de ese momento que Dios envía al Espíritu Santo al corazón del hombre. Luego el nombre de la persona es escrito en el Libro de la Vida y la persona se convierte automáticamente en ciudadana del cielo. Juan 1:12, “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”.

En Lucas 23 hay el relato de uno de los criminales que fue salvo cuando creyó en Jesús: Lucas 23:42 cita, “Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.” Le encomendó su espíritu a Jesús. Entonces, Jesús le respondió, “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. En este caso el ladrón arrepentido no había hecho nada por el reino de Dios, ni siquiera había llegado a bautizarse pero fue salvo en el ultimo momento antes de morir. Este tipo de salvación también se conoce como Salvación Vergonzosa o Poco Honrosa. Del mismo modo si alguna persona se encuentra al borde de la muerte y acepta a Jesucristo como su salvador puede también ser salva. Sin embargo la morada que le corresponde en el Reino de los Cielos es el Paraíso, que es el lugar más humilde de todo el Reino de los Cielos. Tampoco podrá esperar de recibir una corona o premio porque no ha llegado a hacer nada en vida por el Reino de los Cielos ni ha acumulado tesoros en el Cielo. De las cinco divisiones que tiene el Reino de los Cielos, el paraíso es el lugar más modesto, pero aun así, es un lugar mejor que la tierra en donde no hay enfermedades, muerte ni aflicción, pero no se debe esperar en recibir una recompensa sino simplemente estar agradecido por no haber caído al infierno.

Según como vayamos avanzando en los niveles de fe, mucho mejor serán las moradas y premios que se van a recibir. El servicio que prestamos muchas veces en una iglesia o ministerio no solamente se debe limitar en agradar a los hombres y a Dios, sino que debemos esforzarnos en trabajar fielmente para el Reino de los Cielos y llegar a la mejor morada que es en “La Nueva Jerusalén” que es donde van todos aquellos que han alcanzado el quinto nivel de fe.

Les animo a que puedan seguir creciendo en la fe para que puedan ir a una mejor morada en el Reino de los Cielos y para que todas las oraciones y peticiones sean respondidas por Dios Padre.

Por Rev. Carlos León - Washington Manmin Church.

Basado en La Medida de Fe – Rev. Jaerock Lee.

Ahora también estoy en "facebook"


Debido a que Visión Evangelista Internacional no existe como ministerio desde Noviembre del 2010 y al ver que hay muchos fieles seguidores voy a seguir publicando algunos artículos en esta página pero si desean me pueden seguir en el Grupo "LA NUEVA JERUSALEN" y debido a que es un grupo cerrado me pueden hacer una solicitud por correo electrónico a: lanuevajerusalen@groups.facebook.com y con mucho gusto, una vez estudiada la solicitud les enviaré la confirmación. Cabe entender que el Grupo La Nueva Jerusalén está basado en comentarios y mensajes de la Iglesia Manmin de Corea del Sur liderada por el Rev. Dr. Jaerock Lee. Este ministerio en el cual estoy desde Mayo del 2010 ha sido de gran bendición y crecimiento en el camino de mi fe cristiana. Sin embargo una parte de información seguirá disponible en este blog como siempre.

Si desean tener más información actual acerca de lo escatológico y la fe cristiana a la luz de la Palabra de Dios pueden tener acceso en el Grupo La Nueva Jerusalén.

Que Dios les bendiga grandemente.

Rev. Carlos León.

sábado, 31 de julio de 2010



¿Cuál es la medida de su fe?


En los artículos anteriores les estuve compartiendo sobre la fe verdadera y la fe carnal al igual de cómo obtener la fe espiritual. En el siguiente texto encontramos lo siguiente:
Romanos 12:3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.
En la época de la Iglesia de los Romanos, el Apóstol Pablo habla de una medida de fe que es dada a todo hombre que viene a los pies de Jesucristo. Esto es algo bastante real y que se ha manifestado en todo lo largo de la historia de la Iglesia, desde su inicio en el día de Pentecostés hasta que Cristo venga a arrebatarla como su novia. Encontramos siempre distintas personas en la iglesia y a veces decimos que tal hermano o hermana es maduro en la fe o que tal hermano es un niño en las cosas de Dios. No hay ninguna iglesia que pueda estar el día de hoy sin conflicto entre sus miembros, y esto se debe casualmente a la medida de la fe que varía de una persona a otra, sin importar la edad cronológica, años en el evangelio o la denominación a la cual pertenece. El término “más alto concepto de si que el que debe de tener” se refiere a que aquellos que tienen una fe más grande no deben de creerse como que ya lo tienen todo, ni tampoco los que son nuevos en la fe o tienen poca fe espiritual deben de tener celos o envidia de aquellos que se encuentran en un nivel más alto. Claro que la meta es que todos lleguen a un grado de perfección en la fe.
Santiago 2:22 ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?
Quiere decir que las obras tienen que acompañar el acto de fe, de lo contrario es una fe muerta que no produce frutos y es por lo tanto carnal como ya se los he explicado anteriormente. Entonces la fe y las obras tienen que ir de par en par y esto se traduce como el actuar en la vida diaria como la Palabra de Dios lo indica; es decir, a la manera de Dios. Es de esta forma que podemos ver los frutos que produce la fe. Si por ejemplo un grupo de cristianos y entre ellos un pastor o misionero, se ponen de acuerdo en ejecutar un plan, el éxito o el fracaso va a depender de cuánto hayan seguido el plan de acuerdo a la voluntad de Dios, y esto quiere decir haber seguido paso a paso las instrucciones de su Palabra que es verdad y vida. ¿Se ha estado orando y ayunando correctamente? ¿Ha habido algún problema dentro del grupo o equipo que no se ha resuelto según lo que está escrito en la Biblia? ¿Estamos atendiendo a las personas nuevas como se lo merecen? Son muchas las interrogantes que están estrictamente ligadas a la fe espiritual para ver si realmente se está o no produciendo frutos, no solamente en una manera física sino espiritual también. Muchas veces he oído de siervos que se sienten desanimados en la obra y hasta piensan dejar el ministerio. La pregunta que deben de hacerse es si realmente están actuando a la manera de Dios. No se le debe de echar la culpa a los miembros de la iglesia, porque ellos simplemente actúan como se les enseña. Si alguien está a cargo de una obra debe con más énfasis trabajar en su fe espiritual diariamente. Aquí no se trata solamente de esperar a la convención o retiro de pastores y lideres sino de una evaluación diaria. Los retiros o seminarios pueden servir en este caso para edificación mutua del pueblo de Dios y no para que sirvan de pañuelo para secar las lágrimas producidas por la amargura y frustración en la obra.
Ya que se habla de medida de la fe podemos distinguir tres tamaños o tallas según la persona. Podemos entonces hacer una comparación con el crecimiento físico del hombre que es: Bebe, joven y adulto o padre.
Antes de pasar a estas tres etapas de la fe quisiera citarles también este texto:
Ezequiel 47:3 Y salió el varón hacia el oriente, llevando un cordel en su mano; y midió mil codos, y me hizo pasar por las aguas hasta los tobillos. Midió otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta las rodillas. Midió luego otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta los lomos. Midió otros mil, y era ya un río que yo no podía pasar, porque las aguas habían crecido de manera que el río no se podía pasar sino a nado.
Analicemos entonces las tres etapas de crecimiento de la fe espiritual:

1. De bebe.


Esta fe equivale a la de un recién convertido que ha venido a los pies de Cristo y que viene con un trasfondo variado según sus propias vivencias. Esta persona conoce muy poco de Dios y de la Biblia y por lo tanto está sujeto (a) a cometer muchos errores. Generalmente no desempeña ningún cargo en la Iglesia y solamente está asistiendo a los servicios y cultos.

En el pasaje del profeta Ezequiel, que ha sido para mí uno de los más difíciles de comprender, vemos la presencia del agua que quiere decir la Palabra de Dios. En el caso del que tiene fe como la de un bebe, sabe algo sobre la Palabra de Dios pero no conoce los detalles. De este modo el bebe solamente puede estar en una piscina para niños porque de lo contrario se puede ahogar. Es así que no debemos forzar a una persona nueva en la fe que pueda tener un conocimiento bíblico avanzado, a no ser que sea superdotado, porque de lo contrario puede tener confusiones y se le causaría un mal espiritual. En esta época se le tiene que dar al nuevo convertido una educación cristiana de acuerdo a sus capacidades espirituales e intelectuales. El Apóstol Pablo dice lo siguiente:

1Corintios 3:2-3 Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?

Sobre esta primera etapa de la fe podemos decir que la Palabra de Dios comienza a penetrar poco a poco en la persona y espiritualmente se va desarrollando. Es lamentable observar a veces de que hay personas que llevan años asistiendo a una iglesia y que no se han desarrollado espiritualmente. Muchas veces son hombres y mujeres de edad madura que solamente se conforman con asistir a los servicios y durante la semana vuelven a cometer los mismos errores de siempre. Se puede ver entonces que su conocimiento de la Palabra de Dios es bastante limitado. Entonces un bebe que no se desarrolla normalmente no es un ser humano normal, así como un cristiano que no crece en la fe no es un cristiano normal o simplemente no es un cristiano sino un simpatizante.

2. De Joven.

Esta es la segunda etapa de la fe por la que un cristiano normal tiene que pasar. Es cuando la Palabra de Dios comienza a permanecer en el creyente. Ya comienza a explorar las Escrituras y a practicar lo que dice. Según el texto del Profeta Ezequiel el agua comienza a llegar hasta las rodillas e incluso la cintura. En esta etapa el joven comienza a comprender el por qué de las cosas y comienza a obedecer lo que dice la Palabra. No obstante, como todo joven también está sujeto a cometer errores pero los hace con menos frecuencia porque aun está en un proceso de aprendizaje. No importa los años que tenga en el evangelio siempre van a haber errores porque somos humanos.

Se puede decir que esta es una etapa de aprendizaje muy importante ya que bastantes luchas se pueden presentar en el camino. Es como aquel que se entrena en alguna disciplina de lucha deportiva. Debe de aprender bien los reflejos para estar atento ante cualquier ataque del rival, de lo contrario puede ser derrotado. La única manera que podemos tener éxito en las luchas es mediante la permanencia de la Palabra de Dios en nuestras vidas. Esto es saber enfrentar las luchas con lo que está escrito. El mismo Jesús, luego de haber ayunado durante cuarenta días y cuarenta noches, para preparar su ministerio tuvo que enfrentarse al diablo con lo que estaba escrito:

Mateo 4:2-4 Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Él respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

Por esto podemos concluir que el adversario ataca más durante los periodos de preparación. No quiero decir que Jesús recién se estaba preparando en la Palabra, sino que fue tentado en pleno periodo de preparación ministerial. Si Jesús era el Verbo hecho carne, ¿cuánto más nosotros que somos unos simples seres humanos podemos ser tentados por el enemigo en nuestra preparación o crecimiento espiritual?

3. De adulto o padre.

Esta es la tercera etapa del crecimiento de la fe espiritual. Esto se manifiesta cuando hay una obediencia absoluta de la Palabra de Dios y conoce bastante a Dios. La persona que llega a esta etapa es la que conoce profundamente las cosas de Dios. Este fue el caso como de Moisés, Abraham, Esteban, el Apóstol Pablo, ellos podían vivir una fe de acuerdo al corazón de Dios. De esta manera Dios podía confiar plenamente en ellos, como en el presente Dios necesita hombres y mujeres en los cuales pueda confiar plenamente para llevar a cabo su plan de salvación para la humanidad.

Al demostrarle a Dios que somos sus hijos adultos, Él va a estar más propicio a responder a nuestras oraciones, al igual que nuestras recompensas pueden ser mayores cuando estemos en el cielo. No en vano hay cinco clases de coronas que serán dadas a cada uno según sus obras en la tierra para el Reino de Dios.

En el texto del Profeta Ezequiel ya el agua llegaba hasta los lomos y llegó a ser tanta que ya se tenía que cruzar a nado en el rio. Cuando comenzamos a nadar es cuando empezamos a pasearnos libremente por la Palabra de Dios. Llega un momento en que no se hará difícil obedecer a Dios y como resultado nuestras oraciones serán respondidas sin ningún problema.

Mateo 21:21-22 Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho. Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

Muchas veces podemos decir que Jesús afirmo eso pero que muchas veces cuando le hemos pedido algo no se nos cumple. Yo creo que eso nos sucede a todos muy frecuentemente. Pero en realidad se han preguntado: ¿En qué etapa de crecimiento de mi fe estoy? ¿Cuál es mi nivel de fe en este momento? ¿Estoy realmente llevando una vida en santidad como la Biblia nos demanda? ¿Qué clase de fe tengo? ¿Estoy obedeciendo absolutamente lo que la Biblia dice?

Así como hay tres etapas de crecimiento en la fe espiritual, también hay cinco niveles de fe espiritual que les estaré compartiendo en los próximos artículos. Mi gran deseo es que estas reflexiones les puedan ayudar a seguir creciendo en su fe espiritual.



Hasta pronto,

Rev. Carlos J. León